Con este artículo, inaguro la sección de la Ley de Murphy, que la tenía aparcada desde que me inicié en esto de los blogs.

Aquí trataré de relacionar ciertas teorías sobre cómo todo lo que hacemos tiene una relación causa-efecto que roza el absurdo de la existencia humana.

Muchas páginas se han escrito en referencia a Ley de Murphy. Y seguro que más de uno ha escuchado eso de: "Si algo puede salir mal, saldrá mal" o "Si se encuentra bien, no se preocupe, se le pasará". Incluso, ésta otra: "Si los cables se pueden conectar de dos o más formas diferentes, la primera que usted elija será la que funde los plomos".

Una muestra palpable de esta ley la puedo encontrar en la persona de A., real como la vida misma (un beso para tí, princesa). Hace ya 7 años que se hizo un tatuaje "no permanente" en forma de tortuga (le dijeron que se le caería en 2, o a lo sumo, 3 años). Pero una vez más, la Ley de Murphy es implacable. Así reza el Axioma de Jose:"No hay nada tan temporal como lo que se denomina permanente". Añadimos además el siguiente corolario: "No hay nada tan permanente como lo que se denomina temporal" (el ejemplo del tatuaje en cuestión).

Para los que somos conductores, también existen diversos teoremas. Según la observación de Etorre: "La otra cola siempre va más rápido" (en referencia a los atascos, mal pensados...). También nos encontramos la variación de O´brien a la observación de Etorre: "Si cambia de cola, la que acaba de abandonar avanzará más deprisa que la nueva". Y sobre este punto, el corolario de Kenton reza así: "Si vuelve a la primera cola en la que estaba, lo único que conseguirá es que se produzca un tumulto y que todo el mundo se mosquee con usted".

Todo esto tiene relación con una noticia publicada en ya.com que me ha parecido adecuada y divertida a la par que absurda. Y es que, hace unos días (concretamente, el 17 de Julio) el piloto de Fórmula 1 David Coulthard fue invitado a Turquía para promocionar el próximo Gran Premio de Fórmula 1 de ese país (que se celebrará el día 21 de Agosto de este mismo año) por una empresa de bebidas "estimulantes" (Red Bull) que es patrocinadora de su equipo.

A bordo de su flamante carrocería, el piloto escocés atravesó uno de los puentes sobre el estrecho del Bósforo(concretamente el puente de Bogazici, de unos 1074 m de longitud)que une las dos partes de la ciudad de Estambul, ante los vítores del público turco y de los representantes del gobierno de la ciudad y del país, que por primera vez acogerá un Gran Premio de la especialidad.

Hasta aquí, todo correcto. Pero días más tarde (el día 25 de Julio), el piloto recibe una multa de cerca de 20 € (de la que se hizo cargo su escudería)por haber atravesado el puente... ¡¡¡¡¡sin pagar el peaje correspondiente!!!!!!!

Según una agencia informativa del país, "el piloto fue capturado por el sistema automático de vigilancia cuando cruzaba el puente del Bósforo a los mandos de su vehículo de Fórmula 1 sin haber pagado el peaje, cosa que solo pueden hacer el Presidente de Turquía, los oficiales de tránsito y los trabajadores en situación de emergencia".

Y es que... Si algo puede salir mal, saldrá peor...