Queridos visitantes, bienvenidos a la apertura de una nueva habitación de nuestro lujoso Hotel California. En esta ocasión tenemos instalado una canción elucubrada por el ingenio y la calidad de varios artistas de renombre. El tema lleva por título: It´s probably me!.

Muchas veces se dice que una película ha tenido una actuación decente (en casos extremos, horrorosa) cuando al salir de la misma nos quedamos algo indiferentes o, peor aún, la película no se acerca si quiera a cumplir parte de las expectativas puestas en ella. Ciertamente, si solo nos fijamos en que el protagonista o el director es mengano y en que por eso hemos decidido ir a ver la película, podemos llevarnos un gran chasco en la butaca.

Otras veces, solo la temática o el género de la película nos hacen inclinarnos a visualizarla sin ningún tipo de peros a cómo puede llegar a ser de buena (la última vez me pasó con Madagascar… creo que el doblaje al castellano es horroroso).

La fotografía o el vestuario no suelen ser muy atrayentes para los simples mortales de a pie (excluyamos a jurfendu y a alguno más) a la hora de visionar una película. Pero hay veces también en que la sutileza de una banda sonora decente nos transporta a otro mundo imaginario mientras ves las escenas que pasan ante tus ojos. Si las piezas musicales encajan en la historia contada, todo parece diferente (a pesar de que corremos el riesgo de ver un bodrio de película porque lo que estamos escuchando nos atrae con fuerza).

Llegados a este punto, me gustaría hablarles del tema que nos ocupa en esta habitación del glorioso Hotel California: It´s probably me!.

Corría el año 1992. Desde comienzos de ese año se rodaba la tercera parte de una trilogía (no, no es la Guarra de las galaxias…jejeje), que comenzó muy bien (como entretenimiento) allá por el año 1987. Nos referimos a Arma Letal, en concreto, a su tercera parte.

No voy a pararme a comentar sobre los actores (Mel Gibson, Danny Glover, Joe Pesci o René Russo entre otros), pero sí en lo que ocurría en los estudios de grabación de SARM West de Londres. Allí, un cada vez más nervioso Eric Clapton encendía su enésimo cigarrillo con un zippo metálico enfrentado a un micrófono de la sala de grabación. Sentado en una butaca y con su nueva guitarra electroacústica Ramirez, Clapton paseaba sus dedos evocando los acordes de las bandas sonoras de las anteriores películas de esta famosa saga de acción, tratando de encontrar esa suerte de inspiración para realizar el tema principal de la película.
Al otro lado de la pecera se encontraba Michael Kamen, que desgranaba ideas sobre cómo debería de soar la canción. Trabajaban ambos a contrareloj, pues la película saldría en los cines solamente dos meses más tarde. ¡Y aún no habían conseguido prácticamente nada de la canción!

¡Click! ¡Faamp! ¡Click! Contínuamente, Eric encendía cigarrillos, nervioso. El sonido del zippo envolvía la sala, que se encontraba en silencio. Como la creatividad, la amistad es una súbita chispa que nos conforta, por lo que debemos protegerla y apreciarla. Las posibilidades nos dan las oportunidades necesarias. Y el cuidado mantiene la luz de esa chispa. Clapton continuaba tocando los acordes del tema principal de Arma Letal en tonos bluesy, examinando la pauta a seguir por la melodía, al tiempo que Kamen extraía algunas notas a su órgano musical (me refiero al piano, malpensados…)

¡Click! ¡Faamp! ¡Click! La capucha metálica del zippo se abría, luego la piedra encendía el mechero, luego volvía a cerrar el zippo. Un co-productor escocés (Steve McLaughlin) que estaba en ese momento en la mesa de sonido decide grabarlo todo y samplearlo. Logra combinar el sonido del zippo, el de la guitarra de Clapton y el del piano eléctrico de Kamen. Varias ideas surgían alrededor de cómo mezclar los sonidos. Solo faltaba la letra.

La inspiración no les bendecía en esos momentos de urgencia, por lo que Clapton y Kamen deciden enviarle el sonido sampleado a una de esas “llamas”, un gran amigo de Eric. Pronto, el tema musical fue recibido en una granja en Wiltshire (Inglaterra) por un músico que respetaba a Eric Clapton, más si cabe por sus aficiones en común (la BUENA música) y por la cercana pérdida de seres queridos. El amigo en cuestión era Gordon Matthew Summoner, conocido por el sobrenombre de Sting.

Clapton había encontrado consuelo en el album The Soul Cages, inspirado en el fallecimiento de los padres de Sting. Este, por su parte, tuvo sensaciones parecidas tras escuchar el tributo de Clapton a su hijo Conor (fallecido trágicamente) en la canción "Tears in Heaven".

Sting cogió los auriculares y se dedicó a escucharlo todo, pero lo que más le llamó la atención fue el sonido rítmico del zippo, como si fuese percusión. Escuchó atentamente los acordes de la guitarra y se puso a trabajar en la composición de unos acordes que sirvieran de unión. Pronto se puso a componer una letra que pudiese haber compuesto el propio Clapton, que sonase a Clapton. Pensó en los personajes de la película, en la estrecha relación que los unía. Pensó que esa estrecha amistad probablemente no sería expresada de forma real debido a la condición de “supermachos” de ambos personajes. Pero dos días más tarde, dio con la clave que le serviría para componer la canción. Cuando todo falle a tu alrededor, por lo menos habrá una persona que estará allí para animarte y consolarte…¡Y probablemente sea yo! (It´s probably me!)

Una vez terminada la composición, se la envió a Eric y Kamen. Rápidamente, Clapton lo llamó y le dijo: ¿Puedes cantar esto?.

Días más tarde, Kamen lo arregló todo para que se reuniesen en los estudios de BMG de la Sexta Avenida en Manhattan, USA. Allí, el conjunto de artistas que se reunió fue sorprendente. A la batería, Steve Gadd. Don Alias en la percusión. David Sanborn en el saxo. Michael Kamen a los teclados. Eric Clapton a los coros, guitarra eléctrica y electroacústica. Y Sting al bajo y voces solistas. Les acompañaban en el estudio la Greater New York Alumni Orchestra. Durante la grabación del sonido, se encontraba presente el director de la película, Richard Donner, que aprovechó para grabar el video musical que acompañaría la canción.

En entrevistas realizadas posteriores a la salida de la banda sonora, Kamen reflexionó sobre la idea del zippo. Le pareció genial que se utilizara en una canción para una banda sonora de una película donde el protagonista estaba tratando de dejar de fumar. Clapton quedó maravillado con el resultado. Y Sting comentó que todos y todo (incluído el zippo) ayudaron en la confección de la canción, que terminó ajustándose perfectamente a lo que se requería de ella.

Sobre lo demás (si es buena o no) debemos decidir cada uno. Para Sting, el tema encaja con el leit motiv de la película. ¿Y para ustedes?

If the night turned cold, and the stars looked down
And you hug yourself on the cold cold ground
You wake the morning in a stranger’s coat
No-one would you see
You ask yourself, ’who’d watch for me? ’
My only friend, who could it be?
It’s hard to say it I hate to say it
But it’s probably me

When your belly’s empty and the hunger’s so real
And you’re too proud to beg and too dumb to steal
You search the city for your only friend
No-one would you see
You ask yourself, ’who could it be? ’
A solitary voice to speak out and set me free
I hate to say it I hate to say it
But it’s probably me

You’re not the easiest person I ever got to know
And it’s hard for us both to let our feelings show
Some would say I should let you go your way
You’ll only make me cry if there’s one guy, just one guy
Who’d lay down his life for you and die
It’s hard to say it I hate to say it
But it’s probably me

When the world’s gone crazy, and it makes no sense
And there’s only one voice that comes to your defence
And the jury’s out and your eyes search the room
And one friendly face is all you need to see
If there’s one guy, just one guy
Who’d lay down his life for you and die
It’s hard to say it I hate to say it
But it’s probably me

I hate to say it I hate to say
But it’s probably me
I hate to say it I hate to say
But it’s probably me
I hate to say it I hate to say
But it’s probably me

Dedicada a todos los amantes de la buena música, a los amantes de los artistas nombrados en el artículo y, sobre todo, a los amigos que siempren están ahí (un saludo especial al yeyo, espero que sepas entender la letra, jejeje...)