Hoy me apetece recordar los buenos momentos que he tenido leyendo a este escritor argentino (aunque nacido en Bélgica), puesto que ayer he terminado de leer (por 2ª vez ya) la extraordinaria historia que narra "Rayuela".

Y es que esa novela está asignada al nombre de Cortázar como si de un apéndice del propio escritor se tratase. La crítica la ha ensalzado y encumbrado como una de las obras más experimentales jamás escritas. El propio autor comentó en numerosas entrevistas que esta obra exige, al menos, dos lecturas: una, tal cual está expuesta. La otra, eligiendo el propio lector el orden en que leerá los capítulos (es decir, "a saltitos").

El inconformismo de este prolífico escritor está vigente en toda su obra (cuentos, poesía, novela y escritos políticos). Incluso, el propio Cortázar definía así esa forma de entender la vida:
"Desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal y como me vienen dadas".

Pero no quiero hablarles de esta MAGNÍFICA obra. Hoy me voy a decantar por uno de sus cuentos (quizás mi favorito). Uno de esos cuentos por el que siento una especial predilección por cómo está construído, por lo sencillo de su lenguaje pero, sobre todo, por su extraordinario final.

He leído "Continuidad de los parques" en incontables ocasiones, y siempre me ha transmitido la idea de que la línea que existe entre lo imaginario y lo real es tan fina que hasta los personajes pueden traspasarla.

Este cuento, con una extensión de dos páginas, no sólo ha sido objeto de más de una docena de artículos especializados y capítulos de libros, sino que incluso ha sido objeto de tesis de grado y posgrado.Por una parte leemos la historia de un personaje que lee; por otra, implícitamente, y aún sin tener conciencia de ello, la lectura que hace el narrador de otro personaje, en un juego extraño entre lo oculto y lo manifiesto. De este modo, la escritura se da como acto posterior a la lectura.

La "continuidad" de la novela (ficción)a la realidad (que dentro del cuento es ficción, pero que no nos damos cuenta hasta que algo fantástico sucede) se realiza a través del parque que el lector mira(víctima de su propia pasión por conocer el final) mientras lee de espaldas a la puerta, y por el cual llega corriendo el asesino. Un cuento escueto y sencillo, eso sí, pero con un final sublime.

Estoy seguro que a más de uno les ha parecido interesante leer a Cortázar (si alguna vez lo han hecho) Pero, ¿qué opinan de "Continuidad de los parques"? (si no lo han leído, pinchad en el enlace expuesto arriba)