Uno mas uno son...¡¡¿cuatro?!!!
La despiadada Ley de Murphy vuelve a sorprendernos en nuestra vida cotidiana. Su "infalibilidad" está a prueba de toda duda: si algo ha de salir mal, saldrá mal. Y si esperas que salga mal, saldrá aún peor.
Desde pequeño hemos intentado aprender en la escuela multitud de "acertijos" matemáticos, unos más simples que otros. Las sumas y restas, las multiplicaciones y divisiones, los logaritmos neperianos o las raíces cuadradas forman ya parte de la cultura adquirida por todos aquellos que rondamos o superamos la edad de los 30 años (lástima que hoy en día no se enseñe a los alumnos como antaño y salgan casi siempre garrulos que solo saben dar patadas a las leyes y al diccionario...).
Pero centrémonos en la suma, uno de los juegos matemáticos más sencillos, ¿verdad?... Pues parece ser que no. El concepto de suma no parece ser bien adquirido por individuos supuestamente cultos, que además alardean gritándolo a los cuatro vientos (¿se acuerdan del "Uno más uno son siete..." del Fran Perea?... Siiiii, los fans de este niño les recalcan que gran parte de la letra es de Mikel Erentxun, vaaaaaleeee...). Uno más uno es un par, son dos... También las leyes así lo especifican en el concepto de matrimonio (la unión de dos personas forma una pareja).
Pero he aquí que saltan los listillos de turno queriendo emular a los árabes en lo que a montar un harén se refiere, pero como en su país no está permitido, pues...hala, que lo hago sin que se entere nadie y aquí paz y en el cielo gloria.
Todo esto viene a cuento de una noticia aparecida en un rotativo británico hace unos días. La bigamia o poligamia en el Reino Unido está considerada una ofensa y es castigada con la cárcel. Hay que tener en cuenta que la constitución británica no está recogida en ningún documento (aunque está constituida por el derecho común o consuetudinario, el derecho estatutario y las convenciones).
Pues bien, un hijo de la gran...bretaña, el empresario Melvin Reed, tenía que ser intervenido quirúrgicamente de un problema coronario (en el corazón).
Previo a la intervención, solicitó al equipo médico la restricción voluntaria de visitas haciendo hincapié en que el esfuerzo para recuperarse iba a ser muy duro y que la presencia constante de familiares podría ser negativa en su recuperación. Los médicos y enfermeros trataron de atender a sus peticiones tras la cirugía en la que se le realizó un triple By-pass aorto-coronario. Tras su estancia en la Unidad de Reanimación del hospital, fue trasladado a la planta bajo efectos de la anestesia, descansando...
El problema apareció al despertar: frente a él se encontraban sus tres esposas, que habían ido a visitarlo al mismo tiempo. Según fuentes del hospital, las tres mujeres, al verse en la puerta de la habitación y lejos de armar ningún escándalo, se dirigieron hacia el parking del hospital para mantener una reunión en la que se enteraron que las tres estaban casadas con el mismo hombre.
El señor (por llamarlo de alguna manera) Reed se había casado en 1966 con Jean Grafton de la cual se había separado sin haber firmado los pertinentes papeles. En 1998 contrajo matrimonio con Denisse Harrington y en 2003 hizo lo propio con Lyndsey Hutchinson.
Tanto Denisse como Lyndsey pidieron automáticamente la anulación de sus matrimonios, aunque sus abogados les informaron que sus bodas no fueron válidas, por lo que en realidad no estaban casadas con el protagonista de la historia. Nada más salir del hospital el empresario se entregó a la Policía voluntariamente y confesó ser bígamo. La justicia británica lo encontró culpable, y lo sentenció a cuatro meses de prisión (que no tuvieron efecto por no tener antecedentes penales) y a pagar una multa de unos 120 € al cambio, en concepto de gastos administrativos.
Así que ya sabéis, como dijo el crítico literario y novelista Gilbert Keith Chesterton (que curiosamente era otro hijo de la gran...bretaña), "solamente el bígamo cree de verdad en el matrimonio"...
Y es que, hay ocasiones en que uno mas uno no son dos...

Proyecto de músico, cinéfago, poeta, amigo, enfermero... Un loco como tantos otros que andan por ahí (pero que respeta las libertades de los demás). Amigo de mis amigos, en ocasiones polémico y provocador. Si estás dispuesto a debatir, aquí te espero...
JAM dijo
Me declaro amante de las Leyes de Murphy, las utilizo a diario e intento explicar mis absurdas situaciones alrededor de este tema.
Pues pobre hombre, una cosa es que tenga tres esposas, que eso ya es mucho, pero otra cosa es que todas coincidan el mismo día, en el mismo espacio, claro que, siendo todas esposas.. pues eso lo explica todo.
El problema no está en la consideración matemática que debió hacer, es decir, en calcular que 1 + 1 + 1 = (regularmente 3, y sólo regularmente), el problema es que asumió que (un poco de física) dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo, o bueno, tres cuerpos.
Saludos
24 Agosto 2005 | 12:46 AM